NIÑA
Vuelvo a encontrarte,
niña,
sintiendo el frescor
húmedo de la tierra.
Oliendo la mañana
perfumada de sal
del levante marinero.
Salpicándote las olas.
Bañada en la luna blanca,
penetrada de azahar hasta
los huesos,
reventándote el pecho de
azul mediterráneo.
Sigues en mí y te acojo,
te abrazo,
te calmo y te sosiego.
Hemos llegado hasta aquí
y ahora el tiempo es
nuestro.
Ya no temo el ritmo
inexorable del reloj
porque tú me traes la
vida de la mano.
JULIA (Abril 2018)
HERVIDO DE VERANO
El hervido bulle en la
cocina
y la casa se me inunda de
infancia.
Escucho quebrarse las
judías
entre los dulces dedos de
mi madre.
Me invade el atardecer de
julio.
La brisa del levante,
suavizando el fuego de la
tarde.
Están todos aquí,
no falta nadie a la mesa.
Mi pequeña alma inquieta
se sosiega.
JULIA (Abril 2018)
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