domingo, 3 de diciembre de 2017

MAÑANA VOY A MORIR

Yo le conocí cuando mi realidad era confusa y denigrante. Cada mañana me preguntaba para que quería levantarme, pero mi fuerza interior penduleaba rítmicamente obligándome a poner los pies en la estrecha alfombra de cuadros azules y rojos que existía porque alguien me la había regalado , seguramente después de ir a comprar a rebajas de Navidad.
Yo no había tenido una formación cultural, dejé de estudiar en segundo de primaria y empece a trabajar en lo primero que me ofrecieron por necesidad económica perentoria. Mis padres, universitarios, me insistieron mucho en que estudiar para formar una base sólida era muy importante y desembocaba normalmente en conseguir una ocupación satisfactoria, pero yo seguí mi propio camino con convencimiento.

En los dos últimos años he trabajado de varias cosas que siempre he dejado porque no me satisfacían mínimamente. Pero aquel día me pasé por la agencia del paro con la extraña sensación premonitoria y repetida (o tal vez el deseo solapado) de que iba a encontrar algo que por fin me iba a ilusionar, un trabajo con el que me sintiera útil. Mucha gente habla con fervor de ser feliz como deseo primordial de vida, pero otros dicen que la verdadera revolución personal consiste en tener un trabajo que les divierte y les llena por completo, y yo busco eso con toda mi alma y por encima de todo, además de ayudar todo lo que pueda a los demás haciéndolo.

Mary, detrás de su mesa rectangular y rodeada por papeles amontonados, me explicó que necesitaban una persona para cuidar a un tretrapléjico y que me imaginaba que no me iba a interesar.Tras hablar detenidamente las dos durante unos minutos aderezados de un inquisitivismo profundo fluyente de su experiencia decidimos que podría, al menos , empezar a hacer el trabajo .
Una mañana soleada me recibieron las flores blancas con centro rojizo y negro, en baile solapado con el viento suave, de los almendros situados delante de la enorme y señorial casa como una segunda premonición insistente de que todo iba a ir muy bien.

Henry me miró cuando su madre nos presentó, desde su silla ergonómica , con indiferencia acusada y casi tocante con el suelo. Pero esa sensación inicial quedó borrada y olvidada por las magnificas cosas que llegamos a hacer juntos en las próximos tres semanas.

Yo me esforzaba cada segundo de los momentos que compartimos para trasmitirle que vivir es lo mas importante sean cual sean las condiciones vitales de cada uno, la ilusión se alía con diversos disfraces impensables que
nos hacen descubrir facetas nuestras y cosas en general que nunca habíamos concebido. Llegamos a ser dos en uno de tal manera que compartimos todo sin ningún esfuerzo por nuestra parte, a pesar de nuestras diferencias físicas y psíquicas.


Pero un dia, después de haber compartido unos canapés de caviar que le habían regalado y un vino reserva , el alcohol cristalizó en sus venas ocasionándole una sensación de que era necesario sincerarse conmigo totalmente :
  • -  Susan, hay algo que llevo tiempo queriendo decirte. Pero es muy delicado y no se si lo vas a comprender.
  • -  Pues dímelo, !venga!, seguro que lo entenderé.
  • -  Hoy es el último día que nos veremos, mañana ya no podremos hacerlo.
  • -  ¿Quieres decir que me despides y no nos seguiremos viendo como hemos hecho los últimos noventa y tres días?.
  • -  No, hace unos meses contraté a una empresa de Suiza que se encargan de manera legal de ayudar a acabar de vivir adecuadamente y la fecha que me dieron es mañana. Después de meditarlo durante cuatro años decidí hacerlo. Las limitaciones , cada vez más grandes, al las que me encuentro sometido han hecho que quiera acabar con mi lamentable vida.
  • -  Pero no puedo creerlo, ¿como puedes decir eso?, yo soy feliz viéndote cada momento, disfrutando contigo. Tu has tenido una vida maravillosa.
  • -  Mi vida fue apasionante ... antes del accidente de coche que me dejó como estoy, pero ahora es indeseable para cualquier persona a la que quieras mínimamente.Yo “he sido” también muy feliz estos días contigo pero la decisión, tras hablar con mis padres y ahora contigo, ya está tomada y es irreversible. La deseo profundamente y la concibo como una mejora absoluta para mi. El vivir cada día, como voy perdiendo facultades cada vez más, me resulta insoportable.
  • -  Me estás haciendo tanto daño que no se si puedo respirar. Yo he aprendido a quererte durante los últimos días y me sentía absolutamente ilusionada de verte de nuevo. No entiendo la decisión que has tomado, creo que tal vez podrías reconsiderarlo.


- Susan, mi determinación está tomada y meditada largo tiempo. Y el hecho de haberte conocido lo valoro sobremanera, pero por eso mismo voy a seguir adelante. Quiero que tengas una vida magnífica, que elijas y decidas lo que quieres hacer en cada momento, por ello te voy a dejar una cuenta con el dinero suficiente para que puedas hacerlo. Piensa que me haría inmensamente feliz si pudiera verlo.




Sonia, regada por finos copos de nieve y con sus zapatos negros - de medio tacón - casi inyectados en el césped mojado de tristeza repetida, asistió a la ceremonia de despedida que se hizo en memoria de Henry con lagrimas ya todas derramadas anteriormente y con el firme propósito de hacer , lo mejor posible , lo que le había pedido él en su última conversación. Dejó caer el ramo de violetas sobre la urna con sus cenizas y caminó con ritmo sosegado pero decidido , sola y hacia adelante.


Boro.Diciembre 17 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL CUADRO. (pACO)

EL CUADRO Desde que me encargaron hace más de dos meses - como no podía ser de otra manera-   la restauración de Mujeres de Tahití de...