De eso va el próximo ejercicio. Emulando a Borges, escribir un encuentro entre nuestro yo joven y nuestro yo maduro.
Un ejercicio de autoficción o de esquizofrenía, no se sabe bien. ;)
Ánimo.
EL CUADRO Desde que me encargaron hace más de dos meses - como no podía ser de otra manera- la restauración de Mujeres de Tahití de...
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