Mirando la tele sin importar las imágenes que en ella aparecen,
sentados en el sofá, perdidos en unos pensamientos difíciles de aislar,
comiendo sin importar la cantidad o la calidad,
intentar sacar ese dolor, de lo mas profundo que es el corazón
y sin ganar la batalla el día desaparece dejando a oscuras la habitación
y esa frustración de no poder hacer nada para cambiar todo
y la noche se apodera de los sentimientos de tristeza, de vacío y de dolor.
La soledad, esa oscuridad que se sienta en tu interior.
Llegas a la cama y nada cambia,
esta vacía, fría, esperando para terminar ese día,
para dar otra oportunidad de comienzo y conseguir por fin dejar volar esas sensaciones,
y capturar otras con las que llenar vacíos,
con las que empezar una nueva serie de pensamientos,
un nuevo día,
una nueva oportunidad de ser libre y dejar de pensar,
otra oportunidad para dejar atrás esa soledad del hoy y llegar por fin a esa compañía del mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario