martes, 16 de enero de 2018

Maldad en primera persona

Yo qué quieren que les diga ¿que soy malo, malvado, que me conduzco con aviesas intenciones soterradas? Pues de acuerdo, se lo confirmo, qué más da, supongo que así es. Pero les voy a aclarar los términos de mi proceder. Soy ventajista, solo eso, sencillamente. Ser malo no es en mí algo grande, no lo puede ser en nadie. Comprendan que sería necesario ya un punto de bondad el que requeriría una gran malevolencia. Ahí estriba la paradoja de mi vida. Mis actos, mis días, los episodios que han tejido estos cincuenta años de existencia, han sido planos, simples, llanos como la sonrisa de un monito, de una monita para ser precisos. Hay en el flujo de mis horas una levedad monocorde, un rayar al alba la luz tras la persiana, luz suave proyectada hacia los objetos, y un paralelo fruncir el ceño vagamente por el deslumbre, un quejumbroso hipo perpetuo ante cualquier ligera molestia doméstica, lumínica, olfativa, táctil. Esa y no otra es la clase de mórbida actitud que ustedes no están dispuestos a aceptar en mí, todo es plácido o fatídico, nada se percibe en perspectiva, la cama está sucia o limpia, me apetece o no me apetece sacar al perro a pasear, respondo al teléfono o lo dejo sonar con parsimonia. Un frenesí banal de sensaciones azarosas sería el plexo de mi perversidad, así discurriría la savia de la maldad por mis venas, no le busquen más razones o causas, llámenme cobarde, de acuerdo, cobarde, etiquétenme de voluble, de volátil, veleidoso, da lo mismo, la clave, la esencia de mi doblez, de eso que les resulta tan nauseabundo, terco y pérfido cuando asisten a los hitos de mi pasado es bien sencilla, no se engañen. Ahora pueden amigos míos por fin comprender. Ahora están preparados para leer este postrer episodio que en estas pocas líneas les refiero. Ahora, qué duda cabe, ahora y no antes, alcanzan con su certera inteligencia a descifrar por qué primero me casé, por qué más tarde me divorcié y por supuesto por qué siempre he sido fiel a mi segunda esposa. 

Carlos

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